El CD Quintanar venció por un gol a cero al Daimiel, en un partido en el que fue superior durante gran parte del mismo aunque sin demasiadas ocasiones de peligro claro sobre todo en jugadas elaboradas y que supone el descenso matemático de categoría del colista.
No fue ni mucho menos el partido mas brillante ni mucho menos del Quintanar del Rey pero consiguió los tres puntos con mucho esfuerzo y oficio con los que da un paso de gigante y casi definitivo para conseguir la permanencia en Tercera división.
Tardó mucho el Quintanar en tomar el mando del encuentro ya que en los primeros veinte minutos no hubo un dominador claro, aunque si que los únicos disparos a puerta en ese periodo ya fueron de los locales ambos dese fuera del área, el de Samu en el minuto 10, salió rozando el poste, y el de Dani Sosa en el 18 que necesitó de la intervención de Antonio para que no se colase por la escuadra.
A partir de ese momento el Quintanar fue superior, merodeaba continuamente el área visitante aunque sin demasiado peligro claro. La mejor ocasión fue en el 38 para Román que falló clamorosamente un balón en el segundo palo y casi sin portero algo inusual en él, probablemente todavía algo conmocionado por el mareo que le mantuvo durante casi cinco minutos tirado en el césped poco antes.
En el 38 al fin llegó el gol de Samu que recogió un rechace del portero dentro del área, que venía de parar un disparo de Dani Sosa.
El Daimiel por su parte, no disparó a puerta en toda la primera mitad. Mientras que en la segunda a penas lo intentó en dos ocasiones y desde lejos a las que respondió bien el meta Edu.
Los locales buscaron en la segunda mitad el gol de la tranquilidad, algo que no pudieron lograr pero del que estuvieron cerca tanto Samu como Santi, los dos mejores del Quintanar en la tarde de ayer. Santi llegó a tener hasta cuatro ocasiones, todas ellas en remates tras centro desde una y otra banda pero en ninguna de ellas logró batir al meta Antonio que fue el mejor de los visitantes.
Con esta victoria el equipo de Tolo Ocaña mete tierra de por medio, y son ya ocho puntos los que le separan de los puestos de descenso, faltando tan solo doce por jugarse, habiendo pegado un salto hasta la decimotercera posición lo que podría permitirle cantar la permanencia matemática la próxima jornada si venciese a domicilio a uno de sus rivales directos el Gimnástico, y el Mora tampoco lograse la victoria.
El Daimiel por su parte sumó su quinta derrota consecutiva y consuma de forma matemática el descenso a Regional Preferente.